
Quirófanos Híbridos en México: La infraestructura eléctrica como facilitador de la cirugía avanzada
2026-02-17Infraestructura eléctrica crítica, continuidad clínica y nueva ingeniería hospitalaria
La transformación de los quirófanos hacia entornos digitales, conectados y altamente tecnificados está redefiniendo la práctica quirúrgica a nivel global. Lo que antes era un espacio centrado en equipamiento aislado, hoy evoluciona hacia un ecosistema integrado donde convergen imagen médica en tiempo real, robótica, comunicación remota, analítica clínica y automatización de procesos.
En México, esta tendencia comienza a materializarse en hospitales privados de alta especialidad y en proyectos públicos de nueva generación. Sin embargo, la conversación suele enfocarse en tecnología clínica visible (robots, integración audiovisual, software), dejando en segundo plano la infraestructura eléctrica que hace posible su operación segura y continua.
El quirófano inteligente no es solo un salto tecnológico: es un cambio de paradigma en los requerimientos de energía hospitalaria crítica.
¿Qué es un quirófano inteligente?
Un quirófano inteligente integra en una arquitectura única los sistemas clínicos, de visualización, comunicación y control del entorno quirúrgico, permitiendo al equipo médico acceder y gestionar información y dispositivos en tiempo real durante el procedimiento.
En estos entornos, el cirujano puede visualizar simultáneamente múltiples fuentes de imagen, consultar información clínica del paciente, comunicarse con otros especialistas y documentar el acto quirúrgico sin abandonar el campo estéril. La integración también permite controlar elementos del entorno —iluminación, cámaras, pantallas o grabación— desde interfaces centralizadas dentro de la sala.
Estos entornos permiten:
- integración de múltiples fuentes de imagen médica
- acceso a datos clínicos durante la cirugía
- telepresencia y colaboración remota
- documentación y grabación quirúrgica
- control digital de equipos y ambiente
La tendencia en México: del quirófano convencional al ecosistema digital
La adopción de quirófanos inteligentes en el país responde principalmente al incremento de procedimientos de alta complejidad, al crecimiento de la cirugía mínimamente invasiva y robótica, y a la digitalización progresiva de la operación hospitalaria.
Las especialidades quirúrgicas de mayor complejidad —cardiovascular, neurocirugía, oncología o trasplantes— requieren integración de imagen, precisión tecnológica y acceso continuo a información clínica. Paralelamente, la expansión de la cirugía robótica introduce equipos altamente sensibles a variaciones eléctricas y a interrupciones, elevando los requisitos de estabilidad y continuidad energética.
A esto se suma la digitalización hospitalaria. La historia clínica electrónica, los sistemas de imagen y la gestión quirúrgica dependen de conectividad permanente dentro del quirófano, lo que transforma la sala en un nodo crítico de información.
La energía en el quirófano inteligente
La operación segura de un quirófano inteligente depende de una condición fundamental: energía eléctrica continua, estable y aislada. En este tipo de salas la interrupción del suministro no es aceptable y la primera falla eléctrica no debe provocar la desconexión del sistema.
Por ello se implementan sistemas eléctricos aislados, diseñados para limitar corrientes de fuga, mantener la continuidad ante fallas iniciales y permitir la operación clínica segura mientras se identifica la causa del problema. En este contexto, la infraestructura eléctrica deja de ser un servicio general del edificio y se convierte en un sistema clínico crítico.
Tableros de aislamiento: base eléctrica del quirófano inteligente
Los tableros de aislamiento son considerados actualmente como la base eléctrica del quirófano moderno. Su función principal es separar eléctricamente los circuitos del quirófano del resto del hospital mediante un transformador de aislamiento y supervisar permanentemente el estado del aislamiento del sistema.
Esta arquitectura permite que, si un equipo conectado presenta una falla a tierra, el quirófano continúe operando sin interrupción mientras se localiza el origen. En salas con múltiples equipos digitales, de imagen y robótica, esta capacidad es esencial para evitar la pérdida del procedimiento o el reinicio de sistemas clínicos.
Los quirófanos modernos requieren sistemas de alimentación aislada que:
- separen eléctricamente el circuito
- limiten corrientes de fuga
- permitan continuidad ante primera falla
- monitoreen aislamiento en tiempo real
En quirófanos inteligentes con múltiples equipos digitales, esta arquitectura es esencial para evitar interrupciones.
Nuevas cargas del quirófano inteligente
La evolución tecnológica del quirófano incrementa de forma significativa la complejidad eléctrica de la sala. A los equipos clínicos tradicionales —lámparas quirúrgicas, anestesia, electrocirugía o monitoreo— se suman sistemas de integración digital, pantallas médicas, matrices de video, servidores locales y redes de comunicación.
Asimismo, la imagen intraoperatoria, la navegación quirúrgica y la robótica introducen dispositivos con electrónica avanzada, picos de arranque y sensibilidad a la calidad de la energía. Cada uno de estos sistemas puede generar armónicos, corrientes de fuga o perturbaciones que deben ser gestionadas por la infraestructura eléctrica del quirófano.
Equipos clínicos tradicionales
- lámparas
- anestesia
- electrocirugía
- monitores
Integración digital
- pantallas médicas
- matrices de video
- servidores
- redes
Imagen y guiado
- arco en C
- microscopía
- navegación
Robótica
- consola
- carro paciente
- controladores
Cada grupo introduce:
- armónicos
- corrientes de fuga
- sensibilidad eléctrica
- picos de arranque
Calidad de energía en quirófanos digitales
Los sistemas quirúrgicos digitales requieren tensión estable, baja distorsión armónica, continuidad sin microcortes y una referencia equipotencial confiable. En hospitales donde el diseño eléctrico no considera estas condiciones, es común observar reinicios de equipos, interferencias en imagen, disparos de protecciones o alarmas eléctricas recurrentes.
En un quirófano inteligente, estos eventos no solo afectan la operación técnica: pueden comprometer directamente la seguridad del procedimiento. Por ello, la calidad de energía deja de ser un criterio de confort eléctrico y se convierte en un requisito clínico.
Los sistemas quirúrgicos digitales requieren:
- tensión estable
- baja distorsión
- continuidad sin microcortes
- referencia equipotencial
Problemas en hospitales sin diseño especializado:
- reinicio de equipos
- interferencias
- disparos
- alarmas
En quirófanos inteligentes, estos eventos afectan directamente el procedimiento.
Ingeniería eléctrica hospitalaria para quirófanos inteligentes
El diseño eléctrico de un quirófano inteligente implica concebir la sala como una unidad energética autónoma dentro del hospital. Esto requiere un sistema confiable de respaldo de energía, tableros de aislamiento por sala, equipotencialidad completa y control de calidad de energía.
En el entorno hospitalario, la energía eléctrica es un sistema de protección de vida. Cada equipo crítico en un quirófano depende de un suministro continuo y estable, por lo que la infraestructura eléctrica se diseña para no interrumpirse ni por instantes, incluso ante fallas de la red o del propio hospital.
Las áreas críticas integran sistemas aislados de uso médico y respaldo ininterrumpido. El tablero de aislamiento mantiene la seguridad del paciente sin desconectar la alimentación ante fallas a tierra, mientras que los UPS sostienen y estabilizan la energía durante transiciones o cortes, asegurando operación continua de todos los equipos quirúrgicos.
En el quirófano inteligente, estos sistemas operan de forma coordinada con la planta de emergencia, garantizando continuidad total y calidad eléctrica en todo momento. La NOM-001-SEDE-2012 refuerza este enfoque al exigir respaldo automático e inmediato en áreas de atención crítica.
Además de suministrar energía, la infraestructura eléctrica moderna aporta información operativa. Los sistemas de aislamiento y UPS supervisados permiten monitorear condiciones eléctricas e integrarlas a la gestión técnica hospitalaria, fortaleciendo la confiabilidad del quirófano como sistema clínico continuo.
Evolución de los Tableros de Aislamiento con conectividad 4.0
La evolución reciente de los tableros de aislamiento introduce capacidades de monitoreo, localización y comunicación que amplían su función más allá de la protección básica. Los tableros de aislamiento inteligentes incorporan módulos que permiten identificar el circuito específico que presenta una falla a tierra, supervisar la carga de cada derivación y comunicar el estado eléctrico del sistema a interfaces locales o remotas.
A diferencia de los sistemas tradicionales, que solo emiten una alarma general en la sala, los sistemas inteligentes permiten conocer dónde ocurre la falla, cómo evoluciona el aislamiento y cuándo es necesario intervenir, todo ello sin interrumpir la operación clínica. La continuidad del procedimiento se mantiene mientras el mantenimiento actúa de forma dirigida y segura.
Integración del sistema eléctrico del quirófano con el hospital y el corporativo
La conectividad de los tableros de aislamiento permite integrar el estado eléctrico del quirófano dentro de la infraestructura hospitalaria. La información puede visualizarse en interfaces clínicas dentro de la sala, centralizarse en estaciones de mantenimiento y, cuando la arquitectura lo permite, conectarse a plataformas de gestión del hospital o del corporativo.
Esta integración habilita distintos niveles de supervisión. A nivel de quirófano, el personal clínico puede visualizar el estado eléctrico y las alarmas contextualizadas. A nivel hospitalario, las áreas de mantenimiento pueden monitorear múltiples salas y áreas críticas desde un punto central. A nivel corporativo, es posible supervisar quirófanos de diferentes unidades hospitalarias, comparar comportamientos eléctricos y priorizar intervenciones.
De esta manera, el sistema eléctrico aislado deja de ser un subsistema local y se convierte en un componente gestionable de la infraestructura hospitalaria crítica.
En Conclusión
El quirófano inteligente representa uno de los mayores avances en la cirugía moderna, pero su valor clínico depende de una infraestructura eléctrica diseñada para continuidad, aislamiento y estabilidad. La incorporación de sistemas de aislamiento inteligentes y conectados permite que el estado eléctrico del quirófano sea visible, monitoreable e integrable al hospital y a su corporativo, fortaleciendo la disponibilidad clínica y la gestión de áreas críticas.
El quirófano del futuro no se define únicamente por la tecnología que contiene, sino por la infraestructura que lo sostiene y la información que es capaz de generar.






